jueves, 5 de agosto de 2010

Muchas cumbres y pocos cambios UE-América Latina y el Caribe; por Roberto Montoya


“La VI Cumbre marcará un antes y un después en las relaciones entre la Unión Europea y América Latina”. Eso aseguraba poco antes de la celebración del encuentro en Madrid, en mayo pasado, la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega. ¿Alguien notó el cambio? Difícilmente.

Las ausencias de mandatarios fueron el primer síntoma de que eso no sería así. Por parte europea, en la cumbre estuvieron sólo 14 de los 27 presidentes, primeros ministros o jefes de Estado de la Unión Europea. Por parte de América Latina y el Caribe, 19, de un total de más de 30. España, reivindicando siempre ser el “puente natural” entre ambas regiones, pretendía apuntarse un tanto a su favor para coronar su presidencia semestral de la Unión Europea. Pero, una vez más, su torpeza en materia de política exterior
estuvo a punto de mostrar su incapacidad para ser ese “puente”. El Gobierno español no tuvo mejor idea que invitar a la cumbre a Porfirio Lobo, el presidente hondureño surgido de unas elecciones en las que no se permitió participar al legítimo presidente de Honduras, Manuel Zelaya, derrocado por un golpe militar el 28 de junio de 2009.

Lobo, con el visto bueno de la Administración Obama, se apresuró a integrar en su gabinete a representantes de los golpistas, a declarar una amnistía para quienes derrocaron por las armas a Zelaya y a premiar con el nombramiento de diputado vitalicio al líder de éstos, Roberto Micheletti, quien había ocupado temporalmente la silla presidencial una vez desalojado Zelaya del poder. Durante el año transcurrido desde el golpe, murieron a causa de la represión policial decenas de partidarios de Zelaya, y al menos siete periodistas molestos para el régimen. La Comisión de Derechos Humanos de la ONU y organizaciones humanitarias como Amnistía Internacional denunciaron la brutal represión que estaba teniendo lugar, pero no hubo condenas ni de parte de Estados Unidos ni de la Unión Europea. España y el resto de la UE denunciaron inicialmente el golpe con la boca chica, pero si bien EE UU reconoció oficialmente a Lobo como presidente, dando con ello carpetazo al tema, la UE retiró de su agenda el “caso hondureño”. A pesar de ello, prácticamente todos los países de América Latina y el Caribe siguieron denunciando el golpe y la farsa posterior, temerosos además de que fuera el precedente de lo que sería la política futura de Obama para la zona.

Por todo ello, invitar a Lobo a la cumbre, sin siquiera sondear el terreno entre los países latinoamericanos, fue una grave torpeza de la diplomacia española. Varios líderes latinoamericanos y caribeños advirtieron de inmediato de que no acudirían a la cumbre de Madrid si en ella participaba Lobo. Contra lo que pudiera creerse, no fue Chávez quien amenazó con un boicot a la Cumbre, sino Lula da Silva, quien, como cabeza de la subpotencia regional, no podía admitirlo tras la derrota personal que le supuso no haber logrado que Zelaya recuperara el poder, después de organizar su retorno a Honduras y albergarlo durante meses en la embajada brasileña en Tegucigalpa. En la Moncloa, en el Palacio de Santa Cruz y en la Zarzuela, hubo tensión y ajetreo para intentar remediar semejante error. Finalmente lograron convencer a Lobo para que se contentara con participar sólo en una minicumbre en Madrid, la que mantendría la UE con los países centroamericanos, para sentar las bases de un acuerdo de libre comercio. Las aguas se calmaron, pero aún así,
varios dirigentes, entre ellos Hugo Chávez, decidieron no acudir a la cita, mostrando con ese gesto la poca importancia que le asignaban.

Chávez, el mayor impulsor de organismos regionales independientes de nuevo tipo en la zona en la última década, ha criticado siempre la desigual relación que sigue existiendo entre los países ricos europeos y los de América Latina y el Caribe, y es incluso partidario de la desaparición no sólo de la OEA (Organización de Estados Americanos, en la que participa EE UU), sino también de las Cumbres Iberoamericanas anuales del “por qué no te callas”, promovidas fundamentalmente por España, con fuertes intereses comerciales y
financieros en la zona. Tampoco estuvieron presentes en la VI Cumbre de Madrid el uruguayo José Múgica, ni el nicaragüense Daniel Ortega o el cubano Raúl Castro, entre otros.
Inmersa en una profunda crisis económica y financiera y con la debilidad demostrada de sus instituciones, la UE sólo podía ver supuestamente como positiva la cumbre con América Latina y el Caribe, una zona que aguanta mejor que la rica Europa las sacudidas de la crisis económica y financiera. Al menos desde 2002 y hasta que la crisis de las subprime se hizo sentir con fuerza en la región en 2008 –especialmente por las bruscas caídas en el precio del petróleo, del gas, el cobre, la soja y otras materias primas– el área vivió un periodo de crecimiento sostenido, no inflacionista, con una reducción real de los índices de pobreza, creación de empleo y reducción de la deuda.

Varios líderes latinoamericanos, como Evo Morales, Cristina Fernández o el propio Lula da Silva, se dieron el gusto de recordar a los representantes de la rica Europa que las recetas ultraliberales del arrogante mundo desarrollado sirvieron de muy poco cuando finalmente estalló la burbuja en la que estaban montados, y que en todos ellos el capital corrió a buscar refugio bajo el paraguas del papaíto Estado al que tanto denostan habitualmente, para poder salvar a sus bancos y empresas en crisis.

“Hemos tenido”, dijo la presidenta argentina en su discurso de clausura, como portavoz del bloque latinoamericano, “sobre todo en la América del Sur, un comportamiento frente a esta crisis global mucho mejor de lo que tal vez se esperaba de procesos políticos que muchas veces no son entendidos, porque tal vez no responden a las categorías de pensamiento oficiales, o por lo menos las que hasta ahora son oficiales.” Cristina Fernández hizo igualmente un llamamiento al multilateralismo y criticó “la adopción, durante mucho tiempo, de pensamientos únicos y recetas únicas aplicables a todo el mundo por igual, cualquiera fuera el tamaño de su economía o el desarrollo de su sociedad”.

“Cuando cayó el Muro de Berlín”, añadió, “parecía que toda idea diferente ya no podía ser discutida, se llegó a anunciar inclusive el fin de la historia; pero no, la historia nunca acaba, siempre sigue y siempre se transforma”. A pesar del interés que tiene para Europa esa región, la ausencia de tantos mandatarios de la UE en la VI Cumbre demostraba la poca expectativa que tenían en poder acercar posiciones entre ambos bloques. Las relaciones han hecho muy pocos progresos en la última década.

Europa reaccionó con retraso a la iniciativa de Estados Unidos de comienzos de los 90 conocida como el “Consenso de Washington” y destinada a imponer a los gobiernos neoliberales de turno en la zona una serie de medidas comerciales, financieras y sociales, que facilitaran su hegemonía total. Fue en 1995, el mismo año en el que el Gobierno de Bill Clinton lanzó en una cumbre en Miami su propuesta del ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas), cuando el Consejo Europeo presentó su propuesta de alcanzar “acuerdos de asociación” (AdA, término adoptado para distanciarse de la mala imagen que tienen los TLC de EE UU) tanto con los principales países de la región como con sus distintos
bloques económicos regionales. A esta propuesta seguirían muchas otras similares o complementarias, hasta 2005. En ese año tuvo lugar en Mar del Plata, Argentina, el entierro del ALCA, durante la IV Cumbre de Presidentes de las Américas. Era precisamente el año en que EE UU pretendía que entrara en vigor. El encontronazo entre la nueva América Latina, con una mayoría de gobiernos progresistas en ese entonces, y el imperialismo estadounidense, se plasmó allí. No sólo los líderes del “Eje del Mal” latinoamericano plantaron cara a EE UU. sino también los de países como Brasil o Argentina, que no aceptaban poner en marcha el ALCA, conociendo el negro precedente que supuso la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE UU y Canadá en 1994, y en la medida en que EE UU se negaba a dejar de seguir subsidiando a sus agricultores.

Fue uno de los grandes portazos que recibió Bush “junior” en la cara durante sus ocho años de mandato. Ese mismo año la Unión Europea volvió a la carga; sentía que era su momento de recrudecer su ofensiva en la región. España, individualmente, ya venía ganando terreno en la zona desde hacía años, desde los años 90, con Felipe González en el poder, cuando, gracias a la privatización de gran parte de las empresas públicas locales por parte de corruptos gobiernos neoliberales, consiguió que una docena de los más poderosos bancos y empresas ex públicas españolas se hicieran con el control de los principales servicios públicos de buena parte de América Latina. España se convirtió así en
el segundo inversor extranjero en la región, sólo por detrás de Estados Unidos.Europa no quería quedar al margen del botín y creyó encontrar su ocasión a partir del 11-S, cuando Estados Unidos descuidó la zona, concentrando el grueso de sus energías y medios en las guerras de Irak y Afganistán y en todo lo relacionado con su cruzada contra el terror.
Fue en diciembre de ese mismo 2005 en que se esfumó el proyecto del ALCA cuando la UE lanzó su “Estrategia para una asociación reforzada entre la Unión Europea y América Latina”.

Su oferta, sin embargo, no encontró el terreno tan fértil como esperaba. América Latina y el Caribe vieron que en definitiva la propuesta europea no se diferenciaba sustancialmente de la de Estados Unidos. No se trataba de otra cosa que de una relación asimétrica, de un ALCA a la europea. La Unión Europea reclamaba –y reclama– liberación y apertura total de las economías latinoamericanas a los productos europeos, sin renegar a seguir manteniendo por su parte los subsidios a éstos y a las exportaciones, poniendo a su vez unos precios y unas condiciones draconianas a la entrada en Europa de los productos latinoamericanos. América Latina y el Caribe tienen, además, nuevos novios internacionales, especialmente China, pero también Rusia. Para China, América Latina representa ya hoy día casi la mitad de las inversiones directas que tiene en el extranjero. A China le interesan el gas, el cobre, el petróleo, la soja y otros productos con los que cuenta la región.

La Unión Europea logró en la última cumbre de Madrid menos resultados de los que suponía España, y los que se produjeron, no tuvieron lugar en su Asamblea Plenaria sino en las seis minicumbres bilaterales y subregionales que tuvieron lugar esos días. El resultado más reivindicado por España y con el cual sintió que había salvado el tipo, fue el elanzamiento de las negociaciones comerciales entre la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, a los que próximamente se sumará Venezuela y previsiblemente Bolivia), bloqueadas desde 2004 por las trabas puestas por Europa. A pesar de la oposición de Italia, Irlanda y Francia, entre otros, los diálogos se iniciaron. El logro se redujo a eso, a reiniciar el diálogo. Una mayoría de países europeos quiere poder meter el diente en ese mercado de 270 millones de personas, que se ampliaría aún más con la entrada de Venezuela y Bolivia. Hoy día estos dos países tienen el estatus de Estados Asociados, como Colombia, Perú, Chile y Ecuador. La Cumbre sí logró cerrar un Acuerdo de Asociación entre la Unión Europeay los países de América Central. El tratado firmado por la UE con El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Honduras, Costa Rica y Panamá, fue criticado rápidamente, no sólo por organizaciones populares, sino incluso por productores y empresarios de la mayoría de esos países centroamericanos. La UE cerró igualmente
Acuerdos de Asociación con Perú y Colombia, que se negociaban desde hace años. Estos acuerdos se hicieron al margen de la Comunidad Andina de Naciones (CAN, sucesora del Pacto Andino), lo que fue criticado por Evo Morales y Rafael Correa, quienes adelantaron que sus países no seguirían esos pasos. Morales y Correa, como otros líderes latinoamericanos, venían denunciando desde hace tiempo que las presiones y urgencias de la UE para firmar esos tratados atacaban de lleno el espíritu de integración regional que intenta abrirse paso en la región. La Cumbre Alternativa de los Pueblos que se realizó en Madrid inmediatamente antes de la Cumbre oficial criticó duramente estos acuerdos en consonancia con organizaciones sociales y de derechos humanos.

El espíritu regional, que ha dado lugar en la última década a la creación de nuevos organismos en la zona, es el tropiezo mayor con el que se encuentra tanto
Europa como Estados Unidos para hacer acuerdos con bloques, por lo que a menudo optan por el “divide y vencerás”, celebrando acuerdos bilaterales con aquellos países dispuestos a aceptar sus condiciones. En América Latina y el Caribe conviven realidades y gobiernos dispares. Mientras la derecha ultraliberal campa a sus anchas en países como Colombia, México, Chile y otros, existen países como Venezuela, Bolivia, Argentina, Ecuador o Paraguay, que están intentando disminuir drásticamente el desproporcionado volumen de sus importaciones procedentes de países desarrollados.
Ninguno de esos intentos ni de otras medidas económicas adoptadas por esos países se encuadra dentro de un cuestionamiento real del sistema productivo, ni avanzan en la práctica hacia ese pregonado “socialismo del siglo XXI”, a pesar de la ingenuidad de cierta izquierda que así lo cree. Los importantes cambios realizados por países como Venezuela, Bolivia o Ecuador en la propia estructura del Estado y de las instituciones, en el gran protagonismo obtenido por campesinos e indígenas y la mayor participación en la vida pública y comunitaria de millones de postergados, no se ha coherentizado hasta ahora con un cuestionamiento del sistema capitalista.

Sí son reales sin embargo los avances hechos en esta última década hacia la formación de una conciencia regional de América Latina y el Caribe, iniciada con el impulso del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) por parte de Hugo Chávez, y en la que participan Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Cuba, Ecuador, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas y la Mancomunidad de Dominica. La propuesta, lanzada por Chávez en 2001 y puesta a andar en 2004, tiene el propósito declarado de acabar con la pobreza y la exclusión social en la región, trabajando tanto en el ámbito comercial y económico como en el de los derechos humanos, en la lucha contra el analfabetismo, en la defensa del medioambiente, en la comunicación social o la ciencia. El ALBA instauró la figura del TCP (Tratado Comercial de los Pueblos) para intentar aprovechar al máximo la potencialidad de cada país miembro. El ALBA, que desde hace años propone caminar hacia una moneda única, el sucre, ha sido a su vez la estructura impulsora de otros proyectos, como Telesur, en el campo de la comunicación social, o Petrosur y Petrocaribe en el plano energético, organismos que hoy permiten el abastecimiento de petróleo venezolano a precio preferencial a todos los países del área, disminuyendo o acabando así con su dependencia de la grandes multinacionales extranjeras, estadounidenses y europeas. Para completar el plan de soberanía energética de la región está prevista la construcción de gasoductos y oleoductos, por lo que sigue prevaleciendo, de parte de gobiernos progresistas, una concepción esencialmente extractivista, que de no corregirse puede llegar a ser tan dañina para el medioambiente y muchas poblaciones como lo es la deforestación del Amazonas para producir agrocombustibles que lleva a cabo Lula da Silva desde hace años. Da Silva ha cambiado su prometida reforma agraria de otrora por su
devoción al dios petróleo verde, al biodiésel. Sin embargo, los países miembros del ALBA se han comprometido a iniciar un proceso de transición hacia una economía sostenible, potenciando las energías renovables. Ecuador es el país que más ha avanzado en ese sentido con iniciativas en el terreno medioambiental que incluyen la no explotación de todos los recursos de petróleo, gas y carbón que tiene el país, y una fuerte eco-tasa a las emisiones de dióxido de carbono.

El Banco del Sur, otra iniciativa de Chávez destinada a fomentar créditos al desarrollo y ser alternativa al Banco Mundial y al BID (Banco Interamericano de Desarrollo) tiene como socios a Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. El Banco del Sur ha abierto una línea especial de préstamos para proyectos de interés socio-ambientales.

UNASUR es a su vez un ambicioso proyecto lanzado por Lula da Silva, que aglutina hasta ahora a Brasil, Venezuela, Colombia, Bolivia, Chile, Ecuador,Paraguay, Perú, Uruguay, Guyana y Surinam, y que pretende convertirse en un verdadero sustituto de la actual OEA, con múltiples áreas de actuación, que van 10 VIENTO SUR Número 111/Julio 2010
desde las relaciones económicas, políticas, sociales, laborales, de inmigración, educativas y un largo etcétera. Sin duda, el ALBA y la compleja red de estructuras sectoriales a las que ha ido dando lugar, junto a Petrocaribe, Petrosur, el Banco del Sur y UNASUR, comienzan a ser, a pesar de su incipiente andadura, cada vez más molestos para el capital extranjero, acostumbrado durante años a no conocer límite alguno a su accionar y a sus beneficios. Cualquiera de las decisiones de nacionalizar los hidrocarburos u otras fuentes de materias primas por parte de un país, suponen importantes alteraciones en las reglas de juego para las empresas extranjeras de ese ramo. Las grandes empresas españolas presentes en la región, muchas veces de forma hegemónica, como Repsol, Endesa, Unión Fenosa, Iberdrola, Gas Natural, Telefónica, BBVA o el Banco Santander, obtienen en esa zona un volumen significativo de sus beneficios totales, por lo que cualquier decisión gubernamental de un país latinoamericano u organismo regional que altere el escenario comercial, financiero, laboral o legal al que deben sujetarse, puede suponer importantes caídas de su cotización en la Bolsa y pérdidas millonarias.

Si a nivel de la UE las grandes empresas europeas con inversiones en el exterior hacen sentir su presión e influencia ante las autoridades comunitarias a través de las confederaciones de las patronales europeas, en España, su puñado de empresas estrella lo hace a través de la CEOE y por otros medios sobre el Gobierno central, contando también con la gran ayuda de los medios de comunicación.

Estos ayudan con sus notas, columnas de opinión y editoriales a demonizar y caricacturizar a los líderes rebeldes de América Latina y a ensalzar el virtuosismo de personajes como Alvaro Uribe, Alan García, Felipe Calderón o Sebastián Piñera. Hasta alguien como Lula da Silva ha pasado de ser un “moderado ejemplar” a ser tratado como un personaje sospechoso, tras su desaire a EE UU por defender a Irán, su dura denuncia del golpe en Honduras, o por su inoportuna idea de crear UNASUR. Y es que se han topado con el coloso de Sudamérica, que sabe que lo es y que intenta sacar partido de ello, convirtiendo a Brasil en una subpotencia regional con aires imperiales.

El grupo mediático español que sin duda más influye para crear una imagen interesadamente distorsionada de la realidad de América Latina y el Caribe, que cala en ambientes políticos, económicos y en los millones de sus lectores, oyentes y telespectadores, no es paradójicamente ninguno de los que están detrás de los medios más rancios de la derecha, como La Razón, ABC, La Gaceta o El Mundo. Es el Grupo Prisa. Y es que ese “holding” tiene fuertes intereses en América Latina y el Caribe y controla desde diarios de oposición en Bolivia, como La Razón y Extra o ATB Bolivia, hasta el poderoso Grupo Latino de Radio extendido por numerosos países; participa del monopolio mediático del
grupo Clarín, de Argentina, y monopoliza los libros de texto de numerosos países a través de Santillana.

Con “puentes naturales” con la UE y padrinos como España, y con informadores “progresistas” como los de PRISA, la lucha de los pueblos de América Latina y el Caribe no las tiene fácil para que en este Viejo Continente se la conozca, reconozca y respete.


Roberto Montoya es periodista; autor de los libros “El imperio global” y “La impunidad imperial”.
Forma parte de la redacción de VIENTO SUR.

jueves, 1 de julio de 2010

Carta de un trabajador de metro en lucha


Vecinos de Madrid, nos están llamando privilegiados. Privilegiados por tener un trabajo estable (lo que debería ser un derecho de todos los ciudadanos). Privilegiados por tener una retribución a dicho trabajo. No señores, privilegiados son los que cada día van a su puesto de trabajo en coche oficial. Privilegiados son los que por estar unos años sentados en un escaño del Parlamente tienen derecho a un sueldo vitalicio.

Privilegiado es quien cobrando 4000 € de las arcas públicas aún tiene tres sueldos más. Los "privilegiados" a los que se está atacando y poniendo en tela de juicio en los medios de comunicación se levantan cada día a las 4 de la mañana para que el resto de madrileños llegue a su puesto de trabajo (sentimos profundamente, de verdad, el daño causado estos últimos días al
resto de trabajadores). Estos "privilegiados" trabajan en horarios partidos que en muchas ocasiones nos impiden llevar una vida "normal" con horarios "normales". Estos "privilegiados" estamos trabajando mientras el resto de madrileños se toman las uvas felizmente con sus familias y mientras otros abren los regalos de Navidad la noche de Nochebuena. Mientras muchos están abriendo los regalos la Noche de Reyes con sus hijos, nosotros estamos trabajando para que los más pequeños puedan ir a ver a sus queridos Reyes Magos. Algunos, entre los que me incluyo, nos tocó conducir a las 5 de la mañana, de noche, por una M-30 y M-40 nevadas,
entre accidentes , para que el resto de madrileños no tuviera que pasar por lo mismo. Estamos ahí cada fin de semana, cada puente, cada festivo, desde las 6 de la mañana hasta las 2 de la noche para que nuestros jóvenes puedan volver a casa después de una noche de diversión sin tener que poner sus vidas en juego en la carretera.

Podría seguir así varíos párrafos, pero lo que realmente quiero es hacer pensar a toda la sociedad, al pueblo madrileño, a MI pueblo, es que nosotros no somos los criminales como se está diciendo en televisión y periódicos, falseando datos y ofreciendo información incompleta. Los 2700 € que, según un programa de Antena 3, cobramos los trabajadores de Metro es un salario medio BRUTO. No hacían mención a los casi 1000 € de descuento por el IRPF, mas Seguridad Social, más otra serie de descuentos, ni a los más de 100€ diarios que le cuesta a cada trabajador ponerse en huelga (por no mencionar el riesgo a ser despedido). La señora Esperanza Aguirre ha decidido quitarnos un 5% de nuestro sueldo. Este 5% lo que hemos logrado a lo largo de varios convenios colectivos a cambio de medidas productivas y concesiones en nuestras condiciones de trabajo.

Estos convenios colectivos tienen rango de ley puesto que fueron publicados en el BOCAM y aprobados en la Asamblea de Madrid, la misma que ahora ha decidido quitárnoslo. Si se le concede este poder absoluto a los políticos, ¿qué será lo próximo? ¿Jornadas de 50 horas? ¿Una semana de vacaciones al año? ¿Pérdidas de permisos por maternidad? ¿Jubilación a los 67 años? Ah no, que esto ya lo están intentando.

Somos conscientes del daño y perjuicios que hemos causado a los madrileños con estos dos días de parón. Puedo aseguraros que no fue una decisión fácil ni tomada a la ligera ya que entre esos perjudicados están también nuestros familiares, amigos, vecinos y gente con la que convivimos todos los días. Pero en referencia a la información aparecida en los medios, pensad que aunque es todo lo que está, no está todo lo que es. Ahora "sólo" os pido reflexión y algo de comprensión. Muchos después de leer esto seguirán pensando que somos unos sinvergüenzas y unos delincuentes. Pero algunos de los que, espero, leais esto sois vecinos, amigos y familiares de algún trabajador de Metro y sabéis por lo que estamos pasando. No está siendo fácil para nadie.

GRACIAS POR ESTAR AHI !!!

Manuel Sánchez.

viernes, 4 de junio de 2010

Si el asesino no hubiera sido Netanyahu sino Chávez


Roberto Montoya

La cobertura que previsiblemente harían los grandes ‘media’
“La IV Flota de Estados Unidos, con base en Mayport, Florida, compuesta por un portaaviones y tres submarinos nucleares, dos docenas de cruceros y cazatorpederos de escolta, 120 aviones de combate F-22 y F-117 , seis escuadrones de helicópteros AH-64 Apache , 60 tanques y 20.000 marines, respaldados por aviones bombarderos B-2, Awacs y otros, se dirige hacia las costas de Venezuela para bloquear totalmente sus puertos de Aguay, La Ceiba, Bajo Grande, Punta de Piedras, El Tablazo, Punta Cardón, Puerto Internacional de Guanta, Sucre, Ordaz, Bajo Grande, La Guaira, Puerto Cabello y Pertigalete. Asimismo el Pentágono, junto con el Alto Mando de la Real Fuerza Aérea de Reino Unido, han establecido una zona de exclusión aérea sobre el espacio aéreo venezolano con instalación de misiles antimisiles Patriot en Colombia y Honduras, para impedir cualquier intento del dictador Chávez de utilizar misiles con cabezas nucleares contra sus vecinos y contra EEUU. El Pentágono ha comenzado a reforzar asimismo con fuerzas aerotransportadas y tropas asentadas en las siete bases de uso conjunto en Colombia, las fronteras terrestres de este país con Venezuela. La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, y el secretario de Defensa, Richard Gates, han explicado hoy en rueda de prensa que EEUU no puede conformarse con la tibia condena del Consejo de Seguridad de la ONU contra la República Bolivariana de Venezuela. ‘Fuerzas de elite de la Armada Nacional Bolivariana procedentes de la Base Naval Contralmirante Agustín Armario de Puerto Cabello, en el estado Carabobo, a bordo de varios BVL (Buque de Vigilancia Litoral) Guaicamacuto GC-21; patrulleros “Guicamacuto” (GC-21); corbetas “Yecuana” (PC-33) y “Kariña” (PC-24) y patrulleros Pozvee -- todos ellos construidos en astilleros españoles-- asaltaron en aguas internacionales del Caribe, a los seis barcos integrantes de la Flotilla de la Libertad que transportaban a 750 pacíficos activistas antichavistas y miembros de ONGs de distintos países. Las fuerzas militares atacantes dispararon a sangre y fuego contra ellos, provocando entre nueve y 19 muertos y decenas de heridos’, recordó Gates.

‘El dictador venezolano’, añadió Hillary Clinton por su parte, ‘en una de sus habituales operaciones de propaganda y distracción, ha acusado burdamente a los civiles asesinados de portar armas a bordo y de estar relacionados con la CIA, el Mossad y los servicios de Inteligencia colombianos’. A su vez, el presidente Obama, flanqueado por el jefe de Inteligencia Nacional saliente, Dennis Blair, ha dicho que sus servicios secretos contaban desde hace tiempo con información precisa de que el dictador Chávez se disponía a provocar un conflicto diplomático internacional esgrimiendo la burda excusa de legítima defensa. ‘Como parte de su plan de incendiar toda la región, el dictador preveía invadir Colombia con ayuda de las FARC y derribar uno a todos los gobiernos de América Latina y el Caribe que no se doblegaran a los designios del ALBA y del Eje del Mal latinoamericano’. ‘Chávez querría de esta forma concretar su tan mentado sueño de construir una gran nación bolivariana, que en realidad no sería otra cosa que una gigantesca dictadura regional’, acotó Blair.

Y, después de un momento de silencio y con su rostro más serio que nunca, el presidente Obama hizo una revelación que dejó atónitos a los presentes. ‘La determinación de nuestro país de bloquear y ocupar Venezuela, detener y trasladar a Chávez a Guantánamo para ser juzgado por nuestros tribunales militares, obedece a una razón de seguridad del conjunto de la humanidad. Tenemos pruebas contundentes de que el dictador caribeño alberga en la selva venezolana, al sur del río Orinoco, a Osama bin Laden y sus huestes. Y no sólo eso. Ahmadineyad ha trasladado a Venezuela subrepticiamente uranio enriquecido para usarlo en cabezas nucleares de misiles instalados en el norte del país, cerca de Caripe, que apuntan hacia EEUUU. Y por si esto fuera poco para justificar nuestra cruzada, para la cual pediremos el apoyo financiero y militar de todos nuestros aliados y el asesoramiento de importantes estadistas como el español José María Anzar, tengo la responsabilidad de informar al mundo entero de un descubrimiento de vital importancia, que acaba con una de las grandes incógnitas de nuestro tiempo. Nuestros servicios de Inteligencia han descubierto finalmente dónde se han ocultado durante estos años las armas de destrucción masiva que mi predecesor buscó infatigablemente en territorio iraquí. Hoy tenemos pruebas de que fueron trasladadas secretamente a Venezuela, a la región de Barinas, por Sadam Husein antes de caer prisionero. Se encuentran bajo custodia directa de la familia Chávez’. Ni bien terminar la rueda de prensa de Barack Obama, comenzaron a sonar al unísono los teléfonos de la Casa Blanca. Todos los líderes de la Unión Europea, de la ONU, de Israel y de muchos otros países, se apresuraron a llamar al presidente afroamericano para expresarle su reconocimiento y ponerse a su disposición para emprender conjuntamente tan loable cruzada. A instancias de líderes europeos y prestigiosos ‘think thank’, como la española FAES, el presidente Obama aceptó convocar de urgencia en Florida una cumbre internacional para estudiar la posibilidad de ampliar a Cuba la gran cruzada actual, bautizada Latin America Free Operation, continuadora de las gestas de Irak y Afganistán, deteniendo y trasladando a la cercana prisión de Guantánamo a los hermanos Castro. Por su parte, representantes de distintas federaciones empresariales, con el español Gerardo Díaz Ferrán a la cabeza, sugirieron la conveniencia de completar la gran operación de cirugía democrática con la destitución de regímenes totalitarios como los del líder cocainómano Evo Morales, el de Rafael Correa, o los de los ex líderes guerrilleros Daniel Ortega o Pepe Múgica; el del sacerdote rojo Fernando Lugo; el de la montonera Cristina Fernández de Kirchner o todo aquel que se atreva a hacer frente a los intereses de las multinacionales, que tanto se preocupan por el bienestar de esos pueblos.

Díaz Ferrán reivindicó en ese sentido el camino abierto por el presidente de Alemania, Horst Köhler, quien en mayo pasado se vio orzado a renunciar a su cargo, tras unas declaraciones en las que con valentía justificó de esta manera las misiones del ejército alemán en Afganistán y otros países: ‘Sabemos que para un país de nuestro tamaño, con su orientación y dependencia del comercio exterior, la intervención militar exterior también es necesaria para defender nuestros intereses, por ejemplo, el de unas vías comerciales libres o el de impedir la inestabilidad de regiones enteras que, con seguridad, afectarían negativamente a nuestras oportunidades a través del comercio, los puestos de trabajo y los ingresos’.

Tanto Obama como sus aliados europeos, así como la ONU, el FMI, el BID, el FM, las más importantes multinacionales y lobbies, coinciden en considerar que los recursos que serán liberados por la Latin America Free Operation, pueden suponer una solución excelente para salir a corto o mediano plazo de la crisis financiera mundial actual.”

jueves, 25 de marzo de 2010

EL CAMISON DE LA HISTORIA; por Luis Mattini


Si hay una disciplina bastardeada en la Argentina actual es la historia. Francamente está más bastardeada que la Política, que es mucho decir. ¿Exagero? Fíjese, a pesar de la extrema corrupción, no conozco ningún político que llegue a la megalomanía de autollamarse “estadista”. En cambio es común ver como los licenciados, doctores o profesores de historia se hacen llamar “historiador”. Igual que muchos graduados en filosofía se hacen llamar “filósofos”. ¿Es posible mayor megalomanía o mandada de parte? Quizás en otra oportunidad podamos tratar en detalle de ese fenómeno, también comercial, hoy monopolizado por un talentoso comerciante del ramo, que no nombro para no contribuir a hacerle publicidad, quien al parecer, además de poseer un verdadero mercado de pulgas de la historia, la Biblia junto al calefón, ha tenido la virtud de crear entusiastas seguidores. Pero para lo que me interesa ahora, digamos que una de sus consecuencias de este manoseo es que autoriza a algunos graduados en historia, a simplificar la realidad con supuestas categorías propias de esa disciplina, las cuales suelen ser, en rigor, sólo frases más o menos ingeniosas.

El caso que me ocupa es una nota publicada en La Fogata titulada: “Están los que quieren ver a Cristina en camisón”, en la que la autora comienza afirmando que una buena herramienta para entender la historia en movimiento es preguntarse a quien beneficia y a quien perjudica los hechos analizados. Esa forma de pensar, —¿Será eso un sofisma?— me cae igual a aquel juicio que decía que la verdad o error de un hecho social o político se verifica por los resultados.

Leer más en CODO A CODO

sábado, 20 de marzo de 2010

¿RECUERDAS, FIDEL?


José Manuel Martin Medem


En La Habana hay un parque dedicado a Víctor Hugo donde permanecen grabadas en una placa las siguientes palabras de Fidel Castro:

LA TOZUDEZ, LA INTRANSIGENCIA, LA CRUELDAD, LA INSENSIBILIDAD ANTE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL DEL GOBIERNO BRITANICO FRENTE AL PROBLEMA DE LOS PATRIOTAS IRLANDESES EN HUELGA DE HAMBRE HASTA LA MUERTE, RECUERDA A TORQUEMADA Y LA BARBARIE DE LA INQUISICIÓN EN PLENA EDAD MEDIA ¡TIEMBLEN LOS TIRANOS ANTE HOMBRES QUE SON CAPACES DE MORIR POR SUS IDEAS, TRAS 60 DIAS DE HUELGA DE HAMBRE! AL LADO DE ESTE EJEMPLO ¿QUE FUERON LOS TRES DIAS DE CRISTO EN EL CALVARIO, SIMBOLO DURANTE SIGLOS DEL SACRIFICIO HUMANO? ¡ES HORA DE PONER FIN, MEDIANTE LA DENUNCIA Y LA PRESION DE LA COMUNIDAD MUNDIAL, A ESA REPUGNANTE ATROCIDAD!



FIDEL CASTRO 18-08-1981

68 CONFERENCIA DE LA UNION INTERPARLAMENTARIA

lunes, 22 de febrero de 2010

¿Una Quinta Internacional bolivariana?; por Luis Mattini



Partimos del hecho indiscutido de que las guerras de la Independencia en América significaron la constitución de los Estados Nacionales afirmando el desarrollo capitalista en este continente. Eso quiere decir que, desde el punto de vista del mito del progreso, se suponía que frente al “atraso” de las sociedades americanas, los llamados patriotas fueron los representantes del “progreso” de origen europeo de aquella época. Pero claro ese también es nuestro punto de vista… digo el que aprendimos nosotros, los criollos, o sea los descendientes de no americanos nacidos en América. ¿Se nos ocurrió pensar alguna vez que podría haber otro punto de vista, además del de los colonialistas españoles?

Me atrevería decir que no. Porque me atrevo a decir que nunca nos lo fue planteado por nuestro sistema educativo, ni la línea liberal ni la línea revisionista. Nunca se lo escuché a mi maestra sarmientista, pero tampoco a Hugo Wast ni a sus sucedáneos “de izquierda”, como Hernández Arregui o Galazzo. Sin embargo existe al menos otro punto de vista muy importante y es el de los pueblos aborígenes. Para ellos, nuestros patriotas formaban parte de la opresión colonial y, en todo caso, las guerras de la Independencia fueron guerras en el intestino del orden colonial. Cierto es que en el alma de algunos patriotas estaba incluida la preocupación por los indígenas, cierto es que había quienes incluían en la liberación nacional la redención de los pueblos aborígenes, sobre todo los jacobinos como Castelli o Monteagudo, pero no era el centro de las preocupaciones de la mayor parte de los patriotas ya que ellos representaban a las clases dominantes criollas. Y para colmo los hechos posteriores a la creación de los estados independientes confirmaron la desconfianza o los “prejuicios” de los indígenas: en la mayoría de los casos, esas clases dominantes, ahora en el poder político, fueron iguales o peores que los españoles respecto a los aborígenes.

Y de esto no escapa ni el mayor héroe criollo de América, Simón Bolívar, uno de los fundadores de Estados Capitalistas.
Más allá de sus declaraciones incluyendo a los indígenas entre los ciudadanos a emancipar, lo cierto es que Bolívar promovió, y luego aceptó de buen grado, la separación del llamado entonces Alto Perú para fundar la república que lleva nada menos que su nombre: Bolivia. Así se dio una de las grandes paradojas de América, una de las regiones de mayor presencia aborigen, de la parte más antigua y de extensas y muy ricas culturas precolombinas de Sudamérica, sólo comparable con México, la actual Bolivia, lleva el nombre de un conquistador, mientras que ese paisito, compuesto en su inmensa mayoría por criollos de tradición democrática, no se llama “Artigias”, sino que lleva con legítimo orgullo un nombre aborigen: Uruguay

Pero un detalle no menor fue que Bolívar no sólo propició la división del Perú porque, entre otras cosas, era una amenaza para su muy criolla “Gran Colombia (fíjese que nuevamente la manía con los nombres europeos: Colón) sino que redactó la primera constitución para la flamante república de Bolivia, cuyo texto expresaba una mezcla de principios del republicanismo liberal con la defensa contra el desorden que, según él, amenazaba los logros de los libertadores hispanoamericanos, en particular, como queda dicho, el destino de la Gran Colombia, que en apariencia se mantenía tranquila pero en la que desde hacía poco se estaba oyendo un creciente coro de quejas.
Bolívar llegó a la conclusión de que era necesario enderezar la balanza a favor de la estabilidad y la autoridad; y la constitución boliviana fue la solución que dio. La característica más importante de la constitución fue la prescripción de un presidente vitalicio que tenía el derecho de nombrar a su sucesor; como una monarquía constitucional, cuyos poderes legales estaban estrictamente definidos, nobleza obliga reconocerlo, pero que a la vez tenía un muy amplio potencial de influencia personal. Este invento se complementaba con un complejo congreso de tres cámaras una de las cuales era la Cámara de Censores. El tono general de la constitución era una mezcla apenas convincente de cesarismo y aristocraticismo. En Bolívar ni el jacobinismo ni la vocación democrática parecían su fuerte, menos aún el internacionalismo.

Bien, los historiadores dicen que el libertador tuvo sus razones; La necesidad de orden, frente al lógico caos post guerra revolucionaria, era la principal, pero entre las no menores, estaba también el hecho que las clases dirigentes de esa época consideraban que los pueblos de Iberoamérica no estaban maduros como los anglosajones para ejercer la plena democracia. Bueno, uno no quiere ser mal pensado, pero a juzgar por los hechos parece que ese prejuicio sigue firme doscientos años después. Tenemos síntomas de monarquía en Cuba, re-re-reelecciones lamentablemente tanto entre los progres venezolanos, como entre los reaccionarios colombianos y en varios países; además estamos llenos de padres protectores. Ni hablar de esa clase bien llamada “despotismo ilustrado” que existe no sólo en Argentina, sino en toda Iberoamérica.
Pero Iberoamérica no es solo las guerras de la independencia, es toda una historia de luchas posteriores, con harta frecuencia impregnadas de clasismo pero disfrazadas de “nacionales y populares”, envenenadas de nacionalismo, ese indigesto invento europeo que hemos sabido importar sin el debido asco. La revolución mexicana es el máximo ejemplo seguido por la fresca revolución cubana. De allí tenemos figuras alejadas de intereses de la burguesía, de los Estados nacionales; como ser, Pancho Villa, Zapata, Sandino, el Che, Camilo, el subcomandante Marcos y otros hombres saludablemente ajenos al nacionalismo. ¿José Carlos Mariátegui me recuerda Ud.? Ah si, claro…incluso él, a pesar de su desdén por los criollos descendientes de africanos, escrito en su séptimo ensayo de interpretación de la realidad peruana.

¿Por qué entonces Chávez, desde Venezuela, llama a crear la Quinta Internacional bajo la inspiración del patriota Bolívar, creador de Estados nacionales, o sea lo contrario al internacionalismo? ¿Por qué, si su llamado es sincero, no se inspira en los revolucionarios de Nuestra América? ¿O es que todavía no hemos superado el contrabando stalinista que supimos comprar a pesar de nuestras críticas al stalinismo? Me refiero a ese contrasentido llamado “Patria Socialista”, base de la pretendida “vía estatal” al socialismo, la que en última instancia fue en la URSS y en China, la ”larga vía hacia el capitalismo”.

Convengamos que el improvisado Chávez puede decir lo que se le ocurra repitiendo unas re manidas frases marxistas. Convengamos que está imitando a los cubanos, sin ver que Cuba se aleja cada vez más del marxismo para acercarse al espejo del Estado Teocrático Norteamericano, en forma de sutil monarquía. Pero lo asombroso es que viejos militantes, gente que como yo, llevamos décadas de lucha desde una postura internacionalista, compremos ese discurso Entonces pregunto: Si queremos ser radicales en nuestras posturas —y no cabe dudas que Chávez pretende “corrernos por izquierda”— por qué un burgués, muy honorable, muy revolucionario, pero burgués al fin y al cabo, como Bolívar y no un rebelde y revolucionario de vocación como el Che, Zapata o el subcomandante Marcos?. Pero veamos también la experiencia vivida ya por millones de personas que no sólo nos sentimos internacionalistas, sino que ha sido nuestra práctica militante: la Primera Internacional, fundada por Marx y los anarquistas, cumplió un papel importante en la organización de la clase obrera de su época y luego se agotó por insuficiente desarrollo al no poder contener a los anarquistas, los socialistas y los comunistas todos juntos. La Segunda Internacional, fundada por Engels, creó socialdemocracia mundial y entró en crisis cuando los partidos socialistas fueron capturados por el chovinismo en la “defensa de la patria” en vísperas de la primera guerra mundial. La Tercera Internacional, fundada por Lenin, Trotsky y Rosa Luxemburgo fue la respuesta a la catástrofe ideológica de la Segunda, A los pocos años , con la muerte de Lenin y Rosa, el destierro de Trotsky y la zorroneria de Stalin asumiendo el poder absoluto, fue esclava de su sujeción a la política estatal de la URSS y finalmente disuelta en las postrimerías de la segunda guerra mundial, por el pacto de los rusos con los aliados. La Cuarta Internacional, un invento de Trotsky, existió sólo como un grupo de “burócratas sin fronteras”, sobre todo como una rara celestina de partidos trotskistas que en medio siglo solo han aprendido a recitar un discurso contestario parándose siempre “a la izquierda” en toda asamblea, para ver pasar la revolución a su costado. Digamos a título de ejemplo, que el PRT-ERP argentino, dirigido por Santucho, tuvo que romper con la Cuarta Internacional para poder llevar adelante la práctica guevarista que le caracterizó

Conclusiones: es infructuoso y contraproducente impulsar grandes conglomeraciones internacionales “por arriba”. Haciendo una caprichosa analogía, observemos también las dificultades para el desarrollo de los novedosos “Foros” que se reúnen para discutir y encarar problemas comunes a los seres humanos. Queda cada vez más a la vista que la política de transformación revolucionaria se diluye cuando se desliza por la superestructura. La historia de la humanidad revela que los cambios se fueron dando desde abajo y sólo en determinado momento, el de la insurrección o del asalto al poder, se proyecta todo hacia la superestructura. De pronto vemos que en realidad cuando una revolución “estalla”, realmente es porque ya se hizo; la cruda realidad de la historia, además, indica que la revolución siempre sorprende a los revolucionarios. Justamente, el talento revolucionario es prepararse para la sorpresa.
Pero respecto a la disparatada propuesta de Chávez, digamos que las consecuencias trágicamente dolorosas de la práctica de la Tercera Internacional, su sujeción a las necesidades de la URSS, enseña que no se puede ni pensar en un organismo mundial en el que compartan espacios de lucha los movimientos revolucionarios en el llano, con los gobiernos de un Estado. Un Estado, cualquiera fuere, capitalista o socialista, obedece objetivamente a políticas e intereses de Estado y estas políticas, no sólo suelen no estar acordes con las políticas de los movimientos en el llano, sino que , la mas de las veces se contradicen.
Tenemos la trágica experiencia de la URSS y China y la amarga experiencia de Cuba. Un Gobierno de un Estado se debe al Estado.

Por último, a ver si alguien tiene a mano la forma de informarle a Chávez que el socialismo marxista desarrollado, implica la disolución del Estado. El comunismo sólo será realidad como movimiento social, con la disolución del Estado.

Y no es sólo que yo me he hecho anarquista a la madurez, (o a la vejez, como dicen algunas por ahí) sino de que este siempre fue el punto común entre Marx y el anarquismo.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Tremenda Amparitxu



José Manuel Martín Medem

Cuando compres flores amarillas en la Prospe, acuerdate de Amparitxu Gastón.
Cincuenta años resistió en el barrio: en la calle contra la dictadura del franquismo y en su casa contra el olvido de los que después se desprendieron del poeta y mucho más de la viuda. Con flores amarillas celebrabamos el cariño y el respeto de los amigos de Casa Emilio y del Balboa, buscando por los buenos bares de la vecindad el oleaje de San Sebastián que tanto necesitaban.

Flores amarillas porque ardían con la ternura de su novio y enemigo, su bronca y su compañero: el caballerito del que destiló al mejor poeta de la solidaridad.
Se tiraban las flores a la cabeza y se tiraban de cabeza a las flores cargadas de futuro. No es fácil ser la pelea de un combatiente. No se puede olvidar que lo que se quiere no siempre se disfruta. Leer más en Codo a Codo