
Por Luis Mattini

Por Luis Mattini

El 19 de enero, la revista colombiana CAMBIO publicó 'en exclusiva' lo que denominaba 'el testamento de Marulanda'. El documento fue considerado 'auténtico' por los servicios secretos militares que aseguraron que lo habían conseguido al 'encontrar' una computadora portátil en un campamento de las FARC el 31 de octubre del 2008. En el mensaje que le atribuyen, el comandante guerrillero anunciaba la campaña internacional que iba a organizar el gobierno de Uribe contra los de Chávez y Correa utilizando el supuesto contenido de los supuestos ordenadores de Raúl Reyes 'encontrados' después del ataque contra su campamento en territorio ecuatoriano.
La 'inteligencia militar' decía que Marulanda lo habría escrito poco antes de morir el 26 de marzo del 2008.

Raúl Castro decidió dejar fuera de su proyecto de gobierno
Raúl ordenó un seguimiento con todo el aparato militar: escuchas,
Mientras los envolvía en la operación de desprestigio, Raúl le
Con las grabaciones de las conversaciones de Felipe y Lage,
Hernández no sólo les hizo hablar ante los microfonos de las
entre sus amigos su frustración por la designación de Machadito
porque sólo ellos podían avalar las reformas.
A Lage y Felipe los vigilaron durante mucho tiempo y fueron
A los del CNI los enredaron para denunciar una injerencia del
Así pudo ser lo de Felipe y Lage.
Con un video de tres horas se lo están contando a los militantes

Sábado 6 de junio - 13 horas - caseta de La Catarata - Feria del Libro Madrid
Álvaro Uribe es el único presidente en la historia de América Latina acusado simultáneamente de fraude electoral, de recibir dinero del narcotráfico para su candidatura, de sobornar a parlamentarios para conseguir su reelección, de convertir los servicios secretos en una policía política, de terrorismo de Estado en complicidad con los paramilitares y de violar la soberanía nacional de Venezuela y de Ecuador. El autor de este libro intenta demostrar que en su doble mandato presidencial, con la ferocidad de la guerra contrainsurgente compartida con Estados Unidos, se condensan las estrategias de impunidad con las que los poderes económico, político y militar han impuesto durante sesenta años su modelo de apropiación de Colombia. Desde el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en 1948, que impidió la democratización del país, hasta la presidencia de Álvaro Uribe, protagonizada por los paramilitares, los narcotraficantes, los grandes empresarios y la intervención de Estados Unidos, se ha ido fortaleciendo una falsa democracia que criminaliza a la oposición, bloquea la negociación con la guerrilla y aumenta constantemente las peores desigualdades sociales de América Latina. Uribe maneja la posibilidad de una nueva reforma constitucional para su segunda reelección y también la alternativa de colocar en la presidencia a un heredero de confianza. Sus planes dependen de cómo Barack Obama pretenda resolver el conflicto colombiano en un nuevo escenario regional donde la mayoría de los gobernantes latinoamericanos reclaman respeto y colaboración. Fuera de la presidencia, Uribe podría ser perseguido por la justicia internacional bajo la acusación de crímenes contra la humanidad.

En los últimos meses han pasado por los estudios de televisión y de radio, y se han pronunciado en las páginas de los periódicos, decenas de dirigentes políticos, de economistas, de sindicalistas y de periodistas, próximos al gobierno o cercanos a la oposición. Aunque a menudo disientan en lo que respecta a las medidas precisas que conviene arbitrar, todos parecen estar de acuerdo en algo importante: para dejar atrás la crisis en curso hay que recuperar la senda del crecimiento económico y conseguir que despierte de una vez por todas el consumo.(leer más en....) (Público)

Carlos Taibo
Que
El 7 de febrero del 2003, un coche/bomba provocó la muerte de 36 personas en El Nogal, un club de la oligarquía colombiana en el norte de Bogotá, muy cerca de la residencia del embajador de España. Uno de los heridos atendido en la calle, identificado como miembro de
la junta directiva, pidió un teléfono y le gritó a quién recibió su llamada ¡Hijueputa! Yo le dije a Londoño que no siguiera utilizando el club para reunirse con esos paramilitares ... Se refería a Fernando Londoño, accionista de El Nogal y entonces ministro del Interior y de Justicia. El gobierno del presidente Álvaro Uribe utilizaba el exclusivo club para negociar con los paramilitares. Un abogado de las mafias reveló que el atentado fue una advertencia del Cartel del Norte del Valle contra la competencia de los narcoparamilitares en la exportación de cocaína hacia Estados Unidos. (leer más en... )